20 mar 2026

V Fortalecimiento de la Sociedad Civil

 El fortalecimiento de la sociedad civil es un elemento indispensable para cualquier transición democrática en Venezuela, no basta con exigir transformaciones a los políticos: "también la sociedad tiene que cambiar".

Este proceso de fortalecimiento y movilización ciudadana se basa en las siguientes acciones clave:

  • Organización y exigencia activa: La sociedad civil no se trata de ciudadanos aislados, sino de la sociedad organizada a través de sindicatos, gremios, asociaciones de vecinos y comunas. Es imperativo que estas organizaciones se movilicen para luchar por sus reivindicaciones diarias (como la mejora del servicio de agua o electricidad) y hagan seguimiento para que las promesas se cumplan.
  • Superar el miedo histórico: Se señala que la sociedad venezolana ha pasado 30 años "amordazada" y sometida al temor. Hoy en día, frente a las nuevas y tímidas expectativas de libertad de expresión, los ciudadanos deben cultivar esos espacios, organizarse y perder el miedo a opinar.
  • Independencia de los medios: Los comunicadores juegan un rol fundamental. No pueden limitarse a hablar a favor de los intereses económicos de quienes les pagan; deben mantener un margen de independencia, proteger el interés público y actuar como verdaderos voceros del reclamo popular.
  • Romper el "silencio sepulcral" institucional: Existe una fuerte crítica hacia la apatía de las grandes instituciones del país, a las cuales se les exige asumir su responsabilidad pública:
    • Las Universidades: A excepción de la UCV y la UCAB, se lamenta el silencio de instituciones universitarias, la critica a que las facultades de derecho no se pronuncien de manera crítica sobre temas de interés nacional, como las nuevas leyes aprobadas o la vital elección del Fiscal General y el Defensor del Pueblo.
    • La Iglesia: la pasividad del sector católico como las iglesias evangélicas y dejen de ser manipuladas por el gobierno de turno.
    • Los Intelectuales y Expertos: Se reprocha la inacción de los especialistas, especialmente los expertos petroleros, quienes tienen el deber de aportar una visión objetiva y técnica al país en lugar de callar por comodidad o por miedo a afectar sus propios intereses.

En conclusión, el país necesita que sus ciudadanos y profesionales dejen de ser espectadores pasivos y comiencen a comprometerse ejerciendo una verdadera contraloría social.