Los conflictos en el Medio Oriente son
abordados desde dos enfoques diametralmente opuestos, pero que coinciden en la
inmensa gravedad global de la situación: el análisis geopolítico y
estratégico y la visión profética bíblica de la Gran Israel, concepto
ideológico y territorial, impulsado principalmente por la ultraderecha sionista
y el sionismo religioso, que aboga por expandir las fronteras de Israel desde
el río Nilo (Egipto) hasta el río Éufrates (Irak/Siria). Esta visión se basa en
una interpretación bíblica de la "Tierra Prometida" (Génesis 15:18) y
busca incluir partes de Egipto, Jordania, Siria, Líbano, Irak y Arabia