27 ene 2013

CARTA ABIERTA AL PRESIDENTE DEL IPSFA

CARTA ABIERTA AL PRESIDENTE DEL IPSFA


Gral. De Bgda.

Alexander Hernández Quintana

Presidente del IPSFA

Su despacho.







Ante tanto abuso y criterios emitidos por la decisión tomada unilateralmente por usted como presidente del IPSFA, de emigrar las cuentas de los pensionados, jubilados y sobrevivientes a el banco Bicentenario; violentando las normas y el deseo expreso de cada beneficiario; quiero expresar ante usted mi malestar por tan desdichada, antipática y arbitraria decisión. Alguien me dijo que solo se trata de cumplir una orden, pero es que a nosotros los militares nos enseñan en todos los cursos y postgrados que realizamos durante la carrera a tomar decisiones, siempre tomadas después de discusiones de estado mayor, donde se presentan formas de acción para que el comandante tome la mejor: precisamente cuando se presentan estos tipos de ordenes se estudia ventaja y desventajas para la ejecución de los planteamiento: al parecer en la toma de esta decisión no se estudio lo aprendido; sino la ejecución del cumplimiento de la orden; sin tomar en cuenta las reacciones, consecuencias y daño social y mucho menos el ordenamiento jurídico. Aquí al parecer solo se trata de “cuidar un cargo” y no de razonar; solo se trata de cumplir una orden sin medir los perjuicios y mucho menos la de proteger la seguridad social que es la razón de ser el IPSFA.


En la actualidad el IPSFA, se ha convertido en una facción política del partido de gobierno; lo cual hace que no cumpla su misión, porque los objetivos son otros: La gerencia nunca presenta a sus beneficiarios proyectos de seguridad social; solo “slogans” en apoyo a la revolución comunista; nunca discute y se preocupa por lograr los beneficios que nos corresponden; por el contrario ante cualquier solicitud de reclamo sobre la conculcación de nuestros derechos; solo se limitan a contestar “improcedente”, “extemporánea” o “no procede”. El instituto como tal nunca ha exigido al estado el pago de nuestros bonos de alimentación o bono vacacional o prima de profesionalización; solo ha puesto trabas; y cuando los reclamos le llegan por otros canales son torpedeados y descalificados quienes lo hacen. Lógico, su problema no es hacer una buena gestión al frente del instituto; su problema es como complacer al jefe que lo puso y que pereciera que al final de la jornada la orden es “haga todo lo que tenga que hacer para perjudicar a sus afiliados, lo que importa es la revolución”. Porque así haga una mala gestión será premiada; porque ahora se premia la mediocridad sobre la eficiencia y eficacia. El presidente del IPSFA que llega nuevo al instituto, pasa los primeros seis meses estudiando y analizando la forma de cambiarle el flechado al estacionamiento y se olvida de gerenciar los verdaderos problemas de la seguridad social inherentes al cargo. Pareciera entonces, que se le olvida que dentro de algunos años estará de este lado de la acera; y solo obtendrá desprecio; porque tuvo la oportunidad de hacer algo bueno en beneficios por todos los militares retirados y no lo hizo. A veces me pregunto; de donde salieron tanto comunistas en la Fuerza Armada, dónde estaban, quiénes fueron sus superiores, qué valores aprendieron, por qué nos irrespetan; cuál fue nuestro delito, haber servido a la patria o haber combatido a los comunistas en la oportunidad que nos correspondió, por qué el ensañamiento, por qué quienes tienen que velar por nuestro bienestar más bien procuran limitarlo, por qué se convierten en el peor enemigo del oficial retirado.


Considero que el presidente del IPSFA, tiene en materia de seguridad social de sus afiliados tantas cosas por la que preocuparse en vez de estar pendiente de adornar las fachadas con consignas a favor de una tolda política, por ejemplo podría ocuparse entre otras cosas:


- Cancelar la pensión a tiempo los días veintisiete de cada mes, como fue en anteriores administraciones.

- Aumentar el cupo de las medicinas que reciben los beneficiarios, en la actualidad solo son 500,00 bsf; pero resulta que a veces solo alcanza para la adquisición de una sola medicina.

- Elaborar programas de bienestar para los adultos mayores.

- Tramitar ante el MPPD y la Presidencia de la República el pago del Bono de alimentación, Recreacional y prima de profesionalización al personal de militares retirados y familiares con derechos, y no entrabar más bien su solicitud de pago.

- Sacar la politiquería de las dependencias del IPSFA y dedicarse a producir ejecutorias que permitan desentrañar los actos burocráticos para obtener carnet, prestamos o cualquier otro beneficio.

- Elaborar programas y acondicionar sitios para los que ya son ancianos y no tienen un servicio de geriatría o gerontología a donde acudir.

- Hacer verdaderos proyectos para la adquisición de viviendas, vehículos y demás bienes y servicios.

- Planes para garantizar con prioridad la atención integral de la salud del afiliado.

- Cualquier iniciativa que vaya en mejorar la calidad de los servicios suministrados es buena y bien recibida, que permita al afiliado facilitarle sus gestiones o tramites.

- Rendir cuentas sobre los dineros programados para ser ejecutados en asuntos de salud del personal afiliado.

- Otras a criterio del lector


Pero resulta que los objetivos son otros, se que el país en este momento tiene otros problemas, pero este asunto de las migraciones contribuye a empeorar la paz social de los militares y familiares con derechos; me pregunto: analizó usted lo siguiente: Hay suficientes sucursales de este banco Bicentenario en todo el territorio nacional; pensó usted que cada beneficiario por tradición, tiene sus compromisos con su entidad bancarias por donde se pagan diferentes servicios públicos y que ahora tendrán que empezar a realizar procesos engorros de cambio a las autorizaciones de pago o descuento, por qué anuncian que no entregan chequeras, solo tarjetas de debitos, por qué usted como presidente del IPSFA no emitió una correspondencia a los diferentes gremios representativos de los militares retirados y familiares con derechos a fin de aclarar o notificar tal hecho, me imagino que por vergüenza, ya que la decisión no es suya, solo cumple ordenes.


Con lo anteriormente expuesto, elevo mi protesta y rechazo ante su autoridad, a los fines de que reflexione sobre la medida accionada; esta a tiempo de corregir tal abuso, y si en verdad hay alguna confusión con respecto a las ordenes girada por usted; es propicia la ocasión para aclararla ante la comunidad militar. Recuerde, que no es lo mismo ser servir, que ser un buen servidor.


Con mis consideraciones,



Artemio Boada Díaz

Coronel GN


27enero2013