12 oct 2012

La “revolución” después del 7 de Octubre

 
  
Enrique Prieto Silva
Jueves 11 de octubre de 2012
Fue grande la espera y la expectativa, pero mayor fue la sorpresa frustrante en nuestras aspiraciones sobre el resultado electoral. No hablar de ello y desconocerlo, sería dañino para la salud mental y orgánica, ya que de tanto preocuparnos por el devenir nacional, hemos creado una mente atosigada y, en cierta forma, anímicamente aferrada al rechazo del desacreditado sistema político impuesto por el teniente coronel Chávez. La tristeza nos invade, al no poder comprender el cambio paradigmático de los resultados esperados, ya que nada es posible hacer para evitar el continuismo inconstitucional del gobierno presidido por Chávez, mientras sus seguidores no dejen de ser alcahuetas de las ignorantes formas de gobernar y de la interpretación jurídica de sus actos, ya que hemos perdido la confianza en el TSJ, y nos avergüenza la mayoría del Parlamento, quienes para demostrar su capacidad cognoscitiva, de ética y moralidad, se apartan del deber, para demostrar su adepción al líder, nivelándose en su ignorancia, cuya mayor gravedad es un gobierno que usa el engaño y la mentira para ganar adeptos, promover la división político-social y el odio.


 
La nueva victoria de Chávez es sorpresiva, porque creíamos que habíamos logrado captar la mente de la mayoría de sus seguidores utilizando el auto convencimiento, mostrándoles la realidad inconfundible y abriéndole los ojos y los oídos con su propio sentir y con su experiencia, pero fue imposible eliminarles su idolatría, que raya en lo místico. Acto mesiánico que no es extraño como sacrificio para dar distinción al líder. Mucho menos, cuando éste exige el sacrificio en honor al ideal propuesto, que sin escrúpulos es aceptado como devoción. Así ha ocurrido en muchos hechos y actos del acontecer social histórico, tanto religiosos como políticos, que han causado las grandes desgracias en el mundo. Hoy vemos la amenaza del supuesto "eje del mal" creado en el islamismo. Entre nosotros, el ¿socialismo?, que quiere radicalizar Chávez y asume como motivo de su victoria, sin percibir, que ésta, aunque clara, es "pírrica" en comparación con la anterior reelección, cuando asumió que había obtenido la autorización para iniciar su inconstitucional "socialismo".
La reelección de Chávez es preocupante, porque él no es capaz de entender y mucho menos reconocer sus errores y las equivocaciones en que ha incurrido junto a sus ideólogos; fundamentalmente, por sus actos con abuso de poder; la irracional y perversa subordinación de los poderes electoral y judicial, capaces de consumar actos violatorios de la Constitución, cuya obligación es hacerla cumplir. Chávez, sin fundamentos para justificar sus actos subversivos extrajurídicos y extemporáneos, acude a la idea de ser "el espejo del malvado y funesto Fidel Castro", cuyo logro máximo ha sido la destrucción de la sociedad y la infraestructura cubana, por su terquedad de establecer y mantener un Estado comunista e irreductible, a pesar del abandono del comunismo en el mundo.
En este introito, vemos como preocupante e inadmisible el estatus de la FAN, transformada por Chávez en su séquito o guardia pretoriana que lo idolatra, penosamente tolerada por los mandos militares, que cambiaron su ético y moral prestigio personal, para transformar los principios de disciplina y subordinación, a cambio de un mando ramplón, degenerado en servilismo, que aprovechan para ganar "méritos" y ascensos.
También preocupante es el mantenimiento presidencial del centralismo anticonstitucional, que quita atribuciones a los mandos funcionales regionales y paradójicamente trata de impulsar los gobiernos "comunales" que crean controversia y desbarajustes administrativos, con la dispersión del erario público, que es utilizado de manera personal por los súbditos del partido de gobierno, que inconstitucionalmente también, preside Chávez. Igualmente, preocupa el cambio dado por los "socialistas" al concepto de integración regional, que de un hecho social y político se transformó en una "alianza" regional e internacional, donde los recursos nacionales se han utilizado para promocional el liderazgo internacional de Chávez, manipulando un desfasado y ortodoxo anti imperialismo.
Dolor produce la "jaula judicial" creada por el rencor y la venganza de Chávez contra los chivos expiatorios, que dedujo a su arbitrio como "causantes" de los hechos sin investigar  del 11 de abril, en la que mantiene privados de libertad a dignos venezolanos, acusados y sentenciados como asesinos sin pruebas por fiscales y jueces "tarifados", y a quienes el mismo Chávez les negó su inclusión en la ley de amnistía. A esto se une la constante e injusta opresión, vejamen y humillación de los venezolanos que lo adversan, y la degrada, soberbial  y ruin actitud que asume contra sus adláteres que abandonan su sumisión, cuya muestra mayor es su compadre y "hermano", el general Baduel, a quien no le perdona el haber descubierto su engañoso "socialismo del siglo xxi" y haberle puesto en el tapete su canallesca y descabellada política, con la que ha dividido miserablemente al país en "rojos patriotas socialistas" y  "escuálidos traidores e imperialistas", conformando una aterradora base de operaciones militares para la guerra, que ha fundamentado en una caricaturesca obra patriotera de Bolívar, que canallescamente avala como obras "revolucionarias" promovidas por regímenes de gobierno, cuya política la conducen por senderos de la dictadura y el atropello de su pueblo, violándoles los derechos humanos.
Sin dudas, la argamasa de su ideario "sin pie ni cabeza", nos atosiga la mente y nos angustia saber que, fundamentado en un supuesto respaldo del "pueblo", continuarán las expropiaciones y estatizaciones plenas de un frustrante despojo del derecho de propiedad y de la libertad de su ejercicio y disposición de los bienes. ¡Qué triste es tener un presidente incapaz de entender la visión de su mandato! Y mas horrible es tener que soportar su abuso de poder, ante el temor de ser penalizado y encarcelado por decisión legal e injusta de jueces venales, quienes no han entendido, que hasta ellos llegarán las llamas de este desquiciado e incendiario desenfreno "socialista y revolucionario". No han comprendido, que las cenizas son irreversibles, y que el resurgimiento del "fénix" es solo un mito.
No se ve como justiciero, que existiendo una Constitución, ("la mejor del mundo"), sea violada sin desenfreno por quien dice ser "la verdad verdadera", sin que los órganos y personas a quienes ella da la responsabilidad de velar y garantizar su cumplimiento, se unan a la malignidad presidencial y toleren la destrucción de la patria, olvidando que todos somos venezolanos y patriotas, que no tenemos a nadie mas que comparta con nosotros el derecho y el deber de salvarla. Actitud que nos conducirá a valernos del recurso extremo de la rebelión y desobediencia contemplados en los artículos 333 y 350 de la Constitución.
Es de alertar, que el presidente con sus actos "revolucionarios" viola la Constitución, que de hecho significa su derogatoria, apoyado por una minoría de 8 millones de venezolanos que votaron por él, contra mas de 10 millones que no le dieron el voto. Esto solo se ve en comunismo, como ocurrió en la URS, hasta que cayó el Muro de Berlín.
En Venezuela, los actos inconstitucionales del presidente no están "blindados" y existen las instituciones y órganos para regular su conducta, quienes de no hacerlo, obligan a los "ciudadanos investidos o no de autoridad" a "colaborar" en el restablecimiento de su efectiva vigencia, así mismo, "…los jueces o juezas de la República,..están en la obligación de asegurar la integridad de esta Constitución…" . No debe creer el presidente, que todos los venezolanos somos eunucos. ¡Ojo presidente Chávez, el mundo no es de los valientes, el mundo es del hombre justo!.